Catia Maria
solo_traveller · Jul 2026
La facilidad de aparcamiento. Los recepcionistas muy amables y son los únicos que daban la cara y se comían los marrones.
Empiezo por lo que más me ha incomodado que ha sido que mientras estábamos dentro de la habitación durmiendo la camarera de pisos entró y aún viendo que había personas durmiendo, una de ellas en el sofá, que se veía nada más entrar, continuo dentro del apartamento. Me parece una total vulneración de la intimidad, me levanté para decirle que qué hacía dentro de la habitación si veía que estábamos dentro y me dijo que tenía que limpiar. En otra habitación que había reservado para mi sobrina y su familia también llamaron al timbre al ver que la puerta estaba cerrada con llave y no podían entrar, despertando al bebé. En todos los años que llevo viajando jamás me ha pasado nada parecido. Había cucarachas en el pasillo y una de ellas se coló en nuestra habitación. Cuando los huéspedes de arriba se duchaban el agua caía por el techo de nuestro baño. La limpieza deja mucho que desear. Y por último, el menaje de cocina había que pedirlo bajo una fianza en la recepción, pero solo consistía en una olla pequeña, una sartén, un cucharón, un utensilio para servir espaguetis y una pinza. Los vasos, platos y cubiertos muy escasos, uno de cada por persona y en el apartamento de mi sobrina no eran ni vasos eran tazas de café y dos platos para 4 personas. En fin una experiencia que no recomiendo.





























